24 de junio de 2007

2 de junio de 2007

Frío, viento y añoranzas (bis)

Lo que no cuentan las viejas leyendas es que sopla frío el viento en la selva misionera, en invierno. La Curupisa debe luchar contra su propia extinción y para ello debe recurrir al payé.
No es del todo fácil. El secreto de la poción mágica yace en la mano de ella, la Abrujandra, fémina mitológica, que es el ser del intersticio. Existe en el gozne entre el ser y el no ser, la existencia y no. Este lado del espejo y el otro lado y en uno la imagen de la Curupisa y en el otro la de la Abrujandra. Es que dicen los relatos de los viejos sabios que ambas son una sola existencia. Pero que sólo puede vérselas en la forma humana cuando ambas coinciden en el mismo instante frente al espejo, cuando se tejen la una a la otra.

Delicada cabeza de dama

Un fino encaje irlandés irregular, disparejo aunque sin descuido. James Joyce entreteje su novela -Ulises- con motivos narrativos engarzados en el monólogo interior, que hace de red de fondo. Leopoldo Bloom termina su odisea del 16 de junio desembocando -como río en el mar- en la voz de Molly.



...y era un año bisiesto como ahora sí hace 16 años Dios mío después de aquel largo
beso casi me quedo sin respiración sí dijo que yo era una flor de la montaña sí que somos flores todas el cuerpo de mujer sí fue la única verdad que dijo en su vida y el sol brilla para ti hoy sí por eso me gustaba porque vi que entendía o sentía lo que es una mujer y yo sabía que siempre le podía buscar las vueltas y le di todo el placer que pude invitándole hasta que me pidió que dijera sí y yo no quería contestar al principio sólo miré a lo lejos el mar y al celo pensaba en tantas cosas que él no sabía en Mulvey y Mr Stanhope y en Hester y en padre y en el viejo capitán Groves y en los marineros jugando a antón pirulero y a las prendas y a mear alto como ellos lo llamaban en el malecón y el centinela delante de la casa del gobernador con aquella
cosa alrededor del casco blanco pobre diablo achicharrado y las muchachas españolas riendo con sus mantillas y sus peinetas y la subasta por la mañana los griegos y los judíos y los árabes y quién sabe Dios quién más de todos los rincones de Europa y Duke street y el mercado de aves todas cloqueando delante de Larby Sharon y los pobres burros sueltos medio dormidos y aquellos hombres imprecisos en sus capas dormidos a la sombra en los escalones y las grandes ruedas de las carretas de bueyes el viejo castillo con miles de años sí y aquellos guapos moros todos de blanco y con turbantes como reyes invitándote a que te sentaras en sus pequeñas tiendas y Ronda con las viejas ventanas de las posadas 2 ojos que miran una celosía oculta para que el amante bese la reja y 'los ventorrillos medio abiertos por la noche y las castañuelas y la noche que perdimos el barco en Algeciras y el sereno de un sitio para otro sereno con su farol y O aquel abismal torrente O y el mar el mar carmesí a veces como fuego y las puestas de sol gloriosas y las higueras en los jardines de la Alameda sí y todas aquellas callejuelas extrañas y las casas de rosa y de azul y de amarillo y las rosaledas y los jazmines y los geranios y las chumberas y el Gibraltar de mi niñez cuando yo era una Flor de la montaña sí cuando me ponía la rosa en el pelo como hacían las muchachas andaluzas o me pondré una roja sí y cómo me besaba junto a la muralla mora y yo pensaba bien lo mismo da él que otro y entonces le pedí con la mirada que me lo pidiera otra vez sí y entonces me preguntó si quería sí decir sí mi flor de la montaña y al principio le estreché entre mis brazos sí y le apreté contra mí para que sintiera mis pechos todo perfume sí y su corazón parecía desbocado y sí dije sí quiero Sí.

JOYCE, James: Ulises.


Luego de la odisea, Penélope remató el tejido y escondió el hilo.

Frío,viento y añoranzas.

Un arpa desprende melodías olvidadas, el sol parte la cabeza del que se atreva a asomar a la siesta misionera, un silbido que paraliza y la copa de un árbol que se mueve vigorosamente mientras fijo bien la vista y ahí está ella, exhuberante y hermosa...La Curupisa.Abro los ojos despertando de este sopor de ensoñación y hace frío, mucho, sopla el viento queriendo arrancar de raíz cualquier cosa clavada a la tierra y añoro.Soy la Bruja que teje.

Del país verde

Sobre los orígenes del encaje de Irlanda, podemos leer una breve reseña:

The mid 1800’s found Ireland in the midst of a devastating famine. A potato blight had obliterated the agricultural mainstay of the nation. The country was in desperate need of a lucrative commodity to lift it out of its declining state. Lacemaking was a profitable business, but the traditional methods were too slow to afford the quick relief that the country needed. In an effort to copy the treasured and exquisite forms found in the valued Venetian Needle lace and the more delicate filigree of Rosaline lace, emerged a distinctive style of crochet that proved to be both quick and profitable. It soon became known as "Pt. d’Irlande" in the countries who sought its beauty. It is a style that has earned the right to stand alone, a thing of beauty, to be admired, coveted and collected by the best of collectors. Its delicate filigree and bold relief still speak of dedication, skill and the desire for a better life.
It is generally accepted that it was Mademoiselle Riego de la Blanchardiere who invented the now famous style. She published the first book of Irish Crochet patterns in 1846. It was used and referred to by both the schools of crochet that sprang up and by the ever growing Irish cottage industry. The distinctive feature of Irish Crochet is its separate motifs joined by either filigree mesh or crocheted bars. Stylized motifs of flowers, shamrocks, and grapevines are arrayed in splendor. It is an artistic mode of crochet that lends itself well to the creative mind. A cord padding is often incorporated into the motif and by carefully adjusting the tightness and the amount of stitches, the stems, leaves and flowers can be artistically manipulated to add ‘life’ to the objects.
IRISH CROCHET LACE. 150 years of a tradition
EXHIBIT CATALOG, 2005

Para nosotros, lo susodicho explica lo siguiente:




A mediados de 1800 Irlanda se encontraba en medio de una hambruna devastadora.
Una plaga de la patata había destruido el sustento agrícola principal de la nación. El país necesitaba desesperadamente de una mercancía lucrativa para levantarla de su estado de deterioro. La elaboración de bordados de encaje era un negocio provechoso, pero los métodos tradicionales eran demasiado lentos como para producir el rápido alivio que el país necesitaba. En un esfuerzo por copiar las formas preciosas y exquisitas halladas en el encaje de aguja veneciano y el filigranado más delicado del cordón de Rosaline, emergió un estilo distintivo de crochet que demostró ser tanto rápido como rentable. Pronto se conocía como “Pt. d' Irlande' en los países que buscaron su belleza. Es un estilo que ha ganado el derecho a ser considerado en sí mismo un objeto bello, a ser admirado, codiciado y acogido por el mejor de los coleccionistas. Su filigrana delicada y relieve marcado aún hablan del esmero, de la habilidad y del deseo por una vida mejor.
Es de general aceptación que fue la señorita Riego de la Blanchardiere quien inventó el estilo ahora famoso. Ella publicó el primer libro de los patrones de Crochet irlandés en 1846. Fue utilizado y referido tanto por las escuelas del crochet que surgieron como por la siempre creciente industria casera irlandesa. La característica distintiva del Crochet irlandés son sus adornos individuales, unidos por mallas afiligranadas o barras tejidas a ganchillo. Adornos estilizados de flores, de tréboles, y de vid son arreglados esplendorosamente. Es un modo artístico del crochet que se presta bien a la mente creativa. Un acolchado de cordón se incorpora a menudo en el adorno y ajustando cuidadosamente la tirantez y la cantidad de puntadas, los vástagos, las hojas y las flores se pueden manipular artísticamente para agregar 'vida' a los objetos.

Para satisfacer curiosidades, recomendable la visita a la biblioteca de patrones antiguos, donde abundan antiguas ediciones, en formato pdf, de libros y folletos sobre encaje irlandés (y tricot, y bordado, y punto cruz, y encaje veneciano y encaje de Cluny, yyyy... aunque en inglés o francés)

UN TRÉBOL Y UNA FLOR A CROCHET

Motivos para aplicar sobre encaje irlandés

En general, la técnica de realización de encaje irlandés –que ya es algo viejita – se realiza con ganchillos e hilos de algodón sumamente finos, para lograr un tejido etéreo y delicado. La trama se construye uniendo motivos –flores, hojas, zarcillos, incluso mariposas – sobre un punto de fondo, que suele ser algún tipo de sutil red.

Los motivos que les muestro a continuación están basados en patrones de principios de siglo XX, aunque, para hacerlos un poco más fáciles, hice algunos cambios en la forma de realizarlos. Si siguiéramos los modelos originales, serían algo más complicados de lo que son. Verán, además, que los hice con lanas coloridas y ganchillos algo gruesos (je je, si alguien objeta algo, escudémonos tras los supuestos de la posmodernidad).


Flor:

Esta flor es una reproducción algo modificada de la que aparece como “Fifth wheel” en el libro Irish crochet lace de DMC. Aquí va la receta –traducida y transformada.

1ª.v: enrollar 3 veces el hilo y sobre esto tejer 20 pb. Cerrar con 1 pr.
2ª.v: 4 cad, 1 pr en el cuarto pb de base, repetir 4 veces más.
3ª.v: en cada arco de 4 cad trabajar: 1 pb, 1 pma, 3 pa, 1 pma, 1 pb.
4ª.v: trabajar por detrás de los pétalos, tomando como base los pb de la primera vuelta. 1 pr sobre cada pb debajo del arco de vuelta anterior, 10 cad, saltar al espacio siguiente. Repetir 4 veces.
5ª.v: 17 pb en cada arco, 1 pb en el pr central del grupo de 3 entre arcos.
6ª.v: con pr llegar al 4º. pb del arco, 4 cad (equivale a 1 pa más una cad), en cada uno de los siguientes 9 pb, trabajar 1 pa y una cad de separación, 1 pa en el 10º. pb. En los arcos siguientes, tejer 11 pa separados por una cad, en los 11 pb centrales.
7ª.v: en cada pétalo, hacer, partiendo del 1er. punto cad entre altos: 4 pbr, 1 picot, 4pbr, 1 picot, 4 pbr, 1 picot, 4 pbr, 1 picot, 3 pbr. Saltear el último pa del arco y el primero del siguiente. Repetir 4 veces.
Rematar y esconder el hilo

Trébol

Este motivo proviene del libro PRISCILLA. Irish Crochet Book n° 1, publicado en 1912 por The Priscilla Publishing Co. Como sucedió con la flor, la receta ha sufrido pequeñas alteraciones, de modo que el trabajo se complique un poco menos.

1ª.v: Envolver 12 veces el hilo en el dedo meñique (si la lana es mediana, si no, emplee otros adminículos para hacer el rollo) y asegurar esta anilla con un punto cadena. Trabajar en círculo 2 pb, 1 picot, 10 pb, 1 picot, 10 pb, 1 picot, 8 pb. Cerrar con un pr, tomando el primer pb de la vuelta, y levantar una cad.
2ª.v: 1 pb en el 1er. punto, 8 cad, saltar 1 pb, el picot y 1pb, 1pb sobre cada uno de los 7 pb siguientes, 10 cadenas, saltar 1 pb, el picot y 1pb, 1pb sobre cada uno de los 7 pb siguientes, 8 cad, saltar 1 pb, el picot y 1pb, 1pb sobre cada uno de los 6 pb siguientes. Cerrar.
3ª.v: 15 pb en el primer arco, pr sobre los pb que siguen, 18 pb en el segundo arco, pr en los siguientes pb, 15 pb en el último arco, pr hasta el punto de inicio de la vuelta.
4ª.v: En el primer arco y en el tercero trabajar así: *en los dos primeros puntos, tejer 2 pb separados por una cad; 1 cad, 1 pa en cada uno de los 3 siguientes puntos, con 1 cad entre cada uno; 1 cad, 5 pa dobles separados por 1 cad entre sí, en los siguientes 5 puntos; 1 cad, 1 pa en cada uno de los 3 siguientes puntos, con 1 cad entre cada uno; 1 cad, 2 pb separados por una cad; 1 cad*. En el segundo arco se trabaja de manera similar, aunque se tejen 8 pa dobles en lugar de 5. Entre cada arco, como separación, se teje 1 pb en el punto central del grupo de base, y 1 cad. Cerrar con pr.
5ª.v: En cada hoja del trébol: (ojo: aquí hay que contar) en cada cad de separación entre puntos, se tejen 3 pb. PERO cada 4 puntos, hacer 1 picot. En los espacios entre hojas, se teje 1 pb en cada cad (hay 1 antes del pb y otra después).
Cuando se llega al último espacio, tejer así: 1 pb en la primera cad, y para el tallo del trébol trabajar *20 cad. Sobre esta cadena de 20 puntos, tejer 1 pb tomando la cadeneta de base como se hace comúnmente (pinchando la aguja en el medio del punto). Luego, tejer 34 pb envolviendo la cadena de base (tomando el hilo por debajo de la cadena y no por el medio)*. 1 pr tomando el punto de base (al lado del punto anterior a las 20 cad). girar y tejer 1 pb sobre cada pb del tallo, tomando solo el hilo posterior de cada punto.
Rematar y esconder el hilo.