16 de abril de 2008

Una semana (y un virus) después

No me olvidé de las fieles visitantes que no han podido dormir, pensando quizás en cuál serìa la ocasión propicia para lucir estos pendientes tan refinados. El sorteo fue, según lo estipulado, el 9 de abril, pero hasta hoy no pude anunciar evento de tal magnitud, debido a que tuve que esperar a que mi hermano me arreglara la bendita máquina,que se había encaprichado en no funcionar porque andaba de romances con un tal troyano qué sé yo...
Aunque se haya hecho esperar, ha llegado el momento de anunciar que quien los ha ganado ha sido:
¡Honorato! (¿o debo decir Ana Cuadriello?) En fin, las chipas viajarán a Brasilia (si los amorosos señores del correo no se apoderan de ellas para destrozarlas en un rapto de buen gusto).

Aclaro que he tenido que emplear un sofisticado sistema de sorteo, que paso a ilustrar a continuación (para no despertar sospechas de arreglos o corrupciones en el trayecto de su realización):







Finalmente, como no me pienso perder la foto de Pepe con las chipas colgando de sus pabellones auriculares, ... andá preparando la cámara, Clarita...

1 comentario:

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

Redefinamos la palabra: sofisticado... porque ya me han mareado!
Después del delicado verso que acabo de ofreceros, paso a la parte en que felicito a la feliz ganadora. Me gustaría que cuando reciba los aritos, se saque una foto con ellos así todos disfrutamos del evento.
Por último, dice Pepe que jamás se achica ante los desafíos y menos si vienen del curupisaje bravío...já!