22 de octubre de 2008

Chake el poncho negro





Dicen que en casa de herrero, cuchillo de palo, creeme que esto me lo tejí porque no tenía abrigo este invierno neuquino que no quiere irse, me abrigó mucho, mucho.
Algunas cosas que encontré y otras que recuerdo de los ponchos negros, mientras cuchareo un frasco de dulce de leche de ese nombre.....miám,miám. ¿Querés?

1-Un tal Ibarra, arquero de un club de Canarias (las islas supongo) que hizo leyenda en la década del '60, viejos hinchas lo recuerdan con el mote de Poncho Negro.
2-"El Diablo, a mediados del siglo XVII se había empecinado en introducirse en los conventos de monjas mediante variados artificios, privilegiando los disfraces alusivos a animales que con su aliento insuflaban las sotanas dejando al descubierto toscas ropas interiores. Obviamente, su propósito era perturbar la intimidad espiritual de las devotas, las que luego debían extremar los silicios (auto-flagelantes torturas en sus cuerpos) para alejar al rey del mal y así recuperar la pureza que les otorgaba pasaporte al reino de los cielos. En un convento de la ciudad de Concepción, el Diablo cambió de atuendo y disfrazado de huaso se introdujo en la celda de una monja de singular belleza envuelto en un poncho negro.

Al parecer el lascivo demonio se habría quedado con la boca abierta engolosinado con los ojos oscuros de la devota, aparte de que ésta tuvo la entereza de sostenerle la mirada, con lo que el malvado perdió energía y enredó el poncho en los barrotes de la ventana. La terrible experiencia habría ocasionado tal conmoción en la monjita que debió ser atendida por el resto de sus días mediante siete rosarios matinales y doce de los mismos luego del medio día, rutina que se mantuvo hasta el instante en que la devota se despidió de este mundo. No hay registros de que hubiese escapado del infierno. Sus últimas palabras corroboran la duda: “Me mancilló el Diablo”, suspiraba en lamentable angustia. En cuanto al poncho, se intentó quemarlo en presencia del obispo, autoridad que viajó excepcionalmente a la capital penquista, sin que ello lograra que el poncho se convirtiera en cenizas, con lo que envuelto en una piedra colosal fue lanzado al fondo del río Biobío. Pescadores aseguraban que cada vez que recogían las redes un poncho negro les arrebataba la mercancía."
3-Una leyenda viviente con este apelativo Don Ernesto Sánchez Silva, es protagonista de esas historias que encuentro sin querer y me fascinan.
4-En Ecuador, en el centro mismo de sus Andes, aún los salasacas usan, las mujeres una falda negra y los hombres un poncho negro en señal de duelo por la muerte de Atahualpa. Qué fantástico.
5-El ahó-ahó en el Paraguay, es uno de los tantos personajes de leyendas, absolutamente alucinantes. Ahó quiere decir, en guaraní: ropa. Ahó-ahó es peludo, pero peludo de pelos largos y negros, parece un poncho negro que te come si te perdés en el monte y no tuviste el tino de subirte a una palmera.
6-También creo, no tengo datos precisos que en el noroeste de nuestro país llaman así a los espíritus que te habitan la Puna y que hablan con los chamanes, ellos les dan poderes.

Ah...chake (en guaraní también) se usa para decir "cuidado", pero cuidado de amenaza...tipo...guarda conmigo que te agarro bajo el poncho negro y no te vas a olvidar ja.
"Aquí viene Poncho Negro, el jinete más auténtico y más audaz, con Calunga compañero."
¿Te acordás?

7 comentarios:

Curupisa dijo...

A ver cuándo me visita algún poncho negro. Uno cualquiera de todos ellos.

Patricia dijo...

Que bueno que hiciste la traducción del chal de eva, que generosa espero encontrar tiempo esta semana para empezarlo :) gracias

Abrujandra dijo...

¡Cómo estamos Curu!

Abrujandra dijo...

patricia: La Curu tiene muchas aptitudes excelentes, las oculta nomás.

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

Ejemmm... ¿no lo van a sortear?... jejejeje.
¡Besos para las brujas tejedoras!

Abrujandra dijo...

Curu...no sé vos, pero Clarita me va a ganar por cansancio.

Curupisa dijo...

Ay, Abru, no te hagas la difícil, mirá que la Chuqui es celebridad por aquí...