2 de diciembre de 2008

La distancia de los sentidos


La cercanía extrema impide ver a ciencia cierta. Aunque la distancia del secreto dicho al oído puede ser mínima, es posible, incluso, secretear a distancia.
El tacto y el gusto no se experimentan sino in praesentia.
Hoy es el día de la distancia intermedia: tocar un objeto que unos días atrás ha sido tocado por una amiga y oler en ese objeto su olor (mezcla de humo de tabaco y del perfume que compraba en La Placita, y que se ponía indefectiblemente antes de pisar la calle).
Dos regalos ha traído el correo para mí: una prenda hermosa, y el olor que permanece igual que hace cuatro años.
Como una prueba de la existencia.

2 comentarios:

Abrujandra dijo...

¿Me creerías si te dijera que fue a propósito?
Aún consigo el alternativo de Animale, aunque haya polenta y leche, el perfume lo sigo usando.
Hay también incienso para vos.

Curupisa dijo...

No me podía acordar del nombre. Le decía a Gus que era algo relacionado con lo salvaje.
Te extraño muuuuuuuuuuuuuuucho.