10 de junio de 2012

No decir

Cada noche dejarse morir un poco caer disuelta en la cama descentrada de sí misma tras el revuelo diurno de las carnes enchastradas de rutina de labor de destejer los internos deseos de quedarse a estar siendo solamente sola - mente una sola con su prole y el coautor de la misma
excusa que una se pone frente a sí misma y ante el mundo por la ausencia de la voz virtual como si a alguien le importara la palabra hendiendo el llano espacio para dar su cosmovisión en un pequeño punto tejido al azar como si algún desprevenido lector cayera por acaso en este sitio que por ese mínimo instante se vuelve interfaz - el único aleph concebible por estos días