30 de enero de 2009

Así da gusto caer


Sí, los tesoros recaudados en la incursión anterior fueron pobres. Recesión de tercer mundo en ciudad fronteriza en bolsillo de docente.
Sin embargo, alma de docente no resiste tentaciones de otro estilo. Metros más adelante, luego de la pirimbá provocada por ojo de muñeca,
--China tenés que venir a ver esto (voz de Esposo Entusiasmado).
Al Vendedor de libros,
--¿Cuánto cuesta el libro del Curupí?
--Le sale diez pesos, pero le puedo hacer una oferta especial por la colección (eran seis en total).
--No gracias, voy a llevar sólo el del Curupí.
--Mire que le va a interesar mucho la oferta.
--Pero no tengo más plata.
--Mire que le sale 30 pesos los seis.
Mirada cómplice entre China y esposo entusiasmado.
--Bueno, me los llevo. Muchas gracias.
--Gracias a Ud., vuelva pronto.
Moraleja: el secreto del regateo está en no mostrarse interesado en la mercancía, nada de andar rogando rebajitas de precio, che cambá.


Yeap, the treasures I collected on my previous raid were poor. Third world, borderline town, teacher's pocket recession.
However, teacher's soul cannot resist other kind of temptations. Some feet away from where I got the creeps for the doll's eye,
--China, you have to come and see this (enthusiastic husband's voice)
To bookseller,
-- How much for the book 'bout the Curupí.
-- Ten pesos, but I can make you a special offer for the whole collection (they were six books total).
-- No, thanks. I'll only take the one 'bout the Curupí.
-- See, you'll be interested in my offer.
-- But I don't have any more money.
-- But it would be thirty pesos for the six.
Accomplice look between China and Enthusiastic Husband.
-- Ok, I'll take them. Thanks a lot.
-- Thanks. Come back soon.
Morals of the story: the secret of bargaining is to show no interest for the merchandise, no asking for a discount, my cambá.

4 comentarios:

Andrea dijo...

Pues a mí no me sale bien, cuándo algo me gusta se me nota. No sé si será por la baba que me chorrea por un costado de la boca... pero se me nota :-)

Curupisa dijo...

Lo que pasa es que yo no iba a comprar más porque pensé que no me alcanzaba la plata, pero cuando dijo el precio mi esposo y yo nos miramos y pensamos lo mismo. El secreto está, no en fingir desinterés, sino en legítimamente no estar interesado en la oferta. En resumen, fue un regateo que no fue tal y terminó siendo una compra afortunada.

Abrujandra dijo...

Un encuentro mágico en realidad, cuando algo tiene que pasar...pasa.

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

Pobre el vendedor de libros, ¿no pensaste en él?, tenía que alimentar con ese dinerito a sus siete hijos y esposa... jaaajajajajaja.
Nosotros leemos mucho, algunos libros compramos de la librería "Mllenium" y la gran mayoría, bajamos de internet(te lo recomendamos).
¿Cómo anda la Curupisa?... hummmm, medio borrada... jajaja.
Te dejamos un beso enorme y saludos a tus visitantes.