Cuando la mercería no tiene lo que necesitás
Puntadas sueltas | Del archivo de Curupisa En 2004 cosí un vestido de inspiración china y necesitaba unos alamares para cerrarlo. El problema era que no conseguía los que quería. ¿La solución? Tejerlos a crochet, por supuesto. Así surgió un pequeño tutorial que terminó formando parte del archivo de Curupisa. Una de esas soluciones que nacen de una necesidad muy concreta y después quedan disponibles para quien alguna vez se encuentre con el mismo problema. Porque a veces el crochet no empieza con un ovillo que nos enamora ni con un patrón que queremos probar. A veces empieza con algo que no encontramos en la mercería. Y ahí aparece una de las cosas que más me gustan del tejido: la posibilidad de inventar nuestras propias soluciones . Veintidós años después, vuelvo a mirar aquellos alamares y pienso que quizás sea momento de darles una nueva vida. Ver el tutorial original

Comentarios
Si llegás a ser millonaria, ¿querrías venir a vivir a Encarnación, cerca de nuestra casa?... la mejor cualidad que tenemos, es que somos totalmente desinteresados...
Cariños a la CURUPISA... (¿no sabés si ya cobró el sueldo?)
Andrea, como Abrujandra será millonaria, tal vez el golazo sería que todas nos coláramos en el viaje. Total, según entiendo, sólo tendríamos que garantir que quienes se queden por aquí sean sus chicas (lo siento Vero).
Andrea: Gracias por tus buenos deseos.
Clarita: Hace mucho calor por allá, por eso vine a pasar frío, estaba pensando en Humor Casero en Holanda transmitido por Radio Nederland....te gusta la idea? Aunque sea por un tiempo, si se acostumbran...mejor, sino tengo entendido que allá las morochas hacemos capote.Y sobre el sueldo de la Curupisa ni pregunto, me dan ganas de llorar, porque me hace acordar al mío.