Hola, blog querido (y hola a vos que seguís ahí)
Y sin embargo… acá estamos. Volviendo. Retomando. Desempolvando este espacio que siempre pensé como un lugar más calmo, más reflexivo, más de sentarse con un mate y leer sin el apuro del scroll.
¿Por qué volver ahora?
Porque hace una semana y media hicimos la primera mateada de tejido del año en el canal, y pasó algo muy lindo: apareció, casi sin querer, un bingo tejeril para 2026. Un juego, sí, pero también una excusa para pensar cómo queremos vivir con, en y a través del tejido este año.
Y ahí me di cuenta de algo: ese espíritu de la mateada —charla lenta, comunidad, pensar juntas— es exactamente el espíritu de este blog. Así que tenía todo el sentido del mundo traer el bingo acá.
El bingo tejeril (o cómo pensar el año sin solemnidad)
El bingo no es una lista de “objetivos productivos”. No es terminar X prendas ni tejer más rápido. Es otra cosa. Es una invitación a:
- probar algo que nunca tejiste
- volver a un punto que amás
- desarmar sin culpa
- tejer para regalar (o no)
- cambiar colores, materiales, ritmos
- permitirte procesos, no solo resultados
En la mateada compartí dos versiones:
- una hoja con consignas posibles, para quienes no tengan ganas de pensar demasiado
- otra hoja en blanco, para armar tu propio bingo con tus deseos, caprichos y necesidades tejeriles
Porque no todas tejemos igual, ni queremos lo mismo del tejido.
¿Y ahora qué?
La idea es que este blog vuelva a ser un espacio vivo:
- para dejar por escrito ideas que en video pasan rápido
- para acompañar procesos largos (tejidos, pedagógicos, creativos)
- para reunir recursos descargables
- y también para divagar un poco, como quie
n teje sin patrón
No prometo frecuencia perfecta. Prometo presencia posible.
Si querés el bingo tejeril, lo podés encontrar mencionado y trabajado en la mateada del canal, y muy pronto también lo voy a dejar disponible acá, para que puedas descargarlo, imprimirlo, rayarlo, intervenirlo o ignorarlo parcialmente (que también es válido).
Gracias por seguir del otro lado, aunque el blog haya estado en silencio.
Como en el tejido, como en la vida: siempre aprendiendo y experimentando.
— Curupisa


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