HISTORIAS TEJIDAS. Penélope: tejer para resistir
Penélope pidió tiempo. Dijo que elegiría esposo cuando terminara de tejer un sudario. Un telar apareció en el centro de la historia.
Durante el día, Penélope tejía. Durante la noche, cuando nadie miraba, deshacía lo tejido. El sudario nunca se terminaba. Durante tres años engañó así a los pretendientes. Su telar se volvió una forma de resistencia.
Tejer también podía ser una forma de decidir el tiempo.
Un día, Odiseo volvió. Disfrazado de mendigo. Y el telar de Penélope había logrado lo imposible: esperar sin rendirse.
Penélope no era solo la mujer que esperaba. Era la mujer que tejía su propia estrategia. A veces, tejer también es una forma de cambiar la historia.
En la Odisea de Homero, Penélope espera veinte años el regreso de Odiseo. Pero su historia no es solo la de una mujer que espera. Es la historia de alguien que usa el telar como estrategia: teje de día, desteje de noche, y así gana tiempo frente a quienes quieren decidir por ella.
En su telar no solo hay hilo. Hay inteligencia, paciencia y resistencia.


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