Cuando la mercería no tiene lo que necesitás
Puntadas sueltas | Del archivo de Curupisa En 2004 cosí un vestido de inspiración china y necesitaba unos alamares para cerrarlo. El problema era que no conseguía los que quería. ¿La solución? Tejerlos a crochet, por supuesto. Así surgió un pequeño tutorial que terminó formando parte del archivo de Curupisa. Una de esas soluciones que nacen de una necesidad muy concreta y después quedan disponibles para quien alguna vez se encuentre con el mismo problema. Porque a veces el crochet no empieza con un ovillo que nos enamora ni con un patrón que queremos probar. A veces empieza con algo que no encontramos en la mercería. Y ahí aparece una de las cosas que más me gustan del tejido: la posibilidad de inventar nuestras propias soluciones . Veintidós años después, vuelvo a mirar aquellos alamares y pienso que quizás sea momento de darles una nueva vida. Ver el tutorial original

Comentarios
No sé qué dirá Abrujandra sobre el tema,... lo que yo escuché es que tenés que remojar, antes del primer lavado, en agua con sal y vinagre. Por las dudas, puedo consultar de nuevo y te mando un mensajito.ñ
en la que está la tapa del libro, explica la preparación de la lana, esta técnica admite géneros crudos claro, es espectacular el teñido natural ya que la fijación, intensidad y duración es muy buena.
Las anilinas son rápidas pero viste lo que es. Cierto que teñir artesanalmente es todo un laburo de paciencia, días, anotaciones, pesaje, etc. tiene el valor agregado de lo artesanal de punta a punta. Hay distintos métodos para preparar el género, uno de ellos es el que te dice la Curupisa, los otros podés leerlos en la entrada que te dije al principio. Suerte. Saludos desde casi el culo del país.